En la remota isla de Carpatia, Yuri ha sido criada para temer a los ochi, unas misteriosas criaturas que habitan los bosques. Todo cambia cuando encuentra a un bebé ochi herido y decide ayudarlo a regresar con su familia.
Opinión
La leyenda de Ochi es una película que apuesta por recuperar el espíritu de las aventuras fantásticas familiares de los años 80, con una clara influencia de E.T. y Cristal Oscuro. Su mayor virtud está en su apartado artesanal: las criaturas, los paisajes y la dirección de arte consiguen darle una personalidad que se agradece en una época dominada por el CGI. FilmAffinity
Isaiah Saxon, en su debut como director de largometraje, construye un mundo visualmente atractivo y aprovecha muy bien los paisajes de los Cárpatos. Helena Zengel funciona como protagonista y consigue transmitir la evolución de Yuri de una niña temerosa a alguien capaz de cuestionar las ideas con las que fue criada.
También destaca Willem Dafoe, que aporta una presencia mucho más intensa de lo que una película familiar convencional podría necesitar.
El problema está en el guion. La historia es sencilla y, en varios momentos, demasiado predecible. La película tiene buenas ideas sobre el miedo a lo desconocido, la relación con la naturaleza y la intolerancia, pero no siempre consigue desarrollarlas con suficiente profundidad. Cinefilia
Aun así, sus 95 minutos pasan relativamente rápido y el aspecto artesanal termina siendo suficiente para convertirla en una experiencia agradable, especialmente para quienes extrañan ese tipo de fantasía familiar hecha con criaturas físicas y escenarios reales.
Lo mejor
- El diseño y la realización artesanal de los ochi.
- Los paisajes de los Cárpatos.
- Helena Zengel como Yuri.
- Willem Dafoe, siempre magnético.
- La fotografía y la dirección de arte.
- Su homenaje al cine fantástico familiar de los años 80.
- Una duración de apenas 95 minutos. Apple TV
Lo peor
- La historia resulta bastante predecible.
- Algunos personajes están poco desarrollados.
- El ritmo puede sentirse lento para una película dirigida al público familiar.
- El mensaje sobre el miedo y la intolerancia es bastante evidente.
- El tercer acto recurre a soluciones demasiado convencionales.
Veredicto final
La leyenda de Ochi no reinventa el cine de aventuras, pero sí recupera una forma de hacer fantasía que se siente cada vez más rara. Su encanto está menos en la originalidad de la historia y más en la manera artesanal de construir su mundo.
Es una película bonita, sincera y visualmente atractiva, aunque su guion no consigue estar a la altura de sus imágenes.
Para Jacob, es una aventura recomendable para quienes disfrutan del cine fantástico clásico y prefieren criaturas, paisajes y efectos físicos antes que una avalancha de CGI.




